Cuando una pieza te elige

Cuando una pieza te elige

La primera vez que visité Japón me llevé artesanía, recuerdos y mucha inspiración.
Pero no un raku. Aún no era el momento.

En este segundo viaje, después de entender más profundamente la ceremonia del matcha, llegué a una familia de artesanos que lleva generaciones —siglos— creando bowls raku en Kioto. Una tradición viva, respetada, donde cada pieza nace del fuego, del tiempo y de la mano humana. El raku no busca perfección; busca presencia.

Ahí encontré mi bowl.
Una pieza creada en honor al Año del Caballo. Fuerte, sensible, con carácter. No la elegí yo: sentí que me eligió a mí.

Hoy ese bowl vive conmigo.
No es solo cerámica.
Es historia, respeto y ritual.
Un pedacito de Japón que traje a casa.